Comments: 0 0

De las ceremonias a los hábitos: generando valor continuo

¿Cuántos de ustedes tienen agendado un Daily Standup de 15 minutos que en realidad dura 45 y termina siendo “status report” para tu jefe? Si mañana se borraran todas las ceremonias del calendario… ¿alguien notaría la diferencia?

Esta es la «pregunta clave» pero es vital para entender si estamos generando valor real o solo llenando la agenda.

Durante años hemos acompañado a equipos en sus procesos hacia la agilidad y hemos aprendido que el mayor obstáculo no suele ser la tecnología, sino esa misma reunión de todos los lunes se repite sin generar cambios de conducta. Está claro que las prácticas de Scrum no fallan por falta de disciplina, sino por el exceso de esta; falla porque muchos líderes aprendieron los pasos de la danza, pero nunca entendieron el ritmo de la música, la agilidad necesita de una combinación de jazz y elementos clásicos.

Nuestro punto es: una ceremonia, una reunión no necesariamente es un hábito que genera valor.

Queremos invitarte a descubrir cómo romper este ciclo. Y para eso hay que enfocarse en los tres pilares del alto desempeño: equipos que generan valor, hábitos compartidos y herramientas efectivas.

El arte de medir: ¿Controlamos o Transformamos?

Uno de los puntos donde más fricción vemos es en la medición. Un mantra muy común en la consultoría es el siguiente: «las personas en la vida corporativa se comportan según cómo son medidas». Si medimos mal, impulsaremos comportamientos erróneos. Por eso, hay que profundizar en una distinción que suele causar confusión, pero que es la clave para liberar el potencial de los equipos: la diferencia entre KPIs y OKRs.

Para mover la aguja de verdad, necesitamos entender que:

  • Los KPIs (Key Performance Indicators) son para el control: hay que pensar en ellos como el panel de control de un auto, te indica si la temperatura y el aceite están bien y si el auto se mueve como y a donde se necesita. Son métricas permanentes que te indican si el negocio está sano, como la tasa de conversión, el cumplimiento de niveles de servicio (SLA) o los ingresos mensuales. Son fundamentales para mantener la estabilidad, enfocan la atención y generan un comportamiento específico.
  • Los OKRs (Objectives and Key Results) son para el cambio: Aquí es donde vive la ambición. Los OKRs son temporales (trimestrales, semestrales o anuales) y sirven para sacarnos de la zona de confort. Un buen OKR debe ser retador e inspirador, mientras que los Resultados Clave son las métricas específicas que nos demostrarán si realmente llegamos a ese cambio al que aspiramos.

En resumen: mientras los KPIs te dicen si el motor está funcionando bien hoy, los OKRs te dicen qué tan rápido y hacia dónde estamos evolucionando.

De la estrategia a la acción diaria

Para que esta medición tenga sentido, debemos definirnos como equipo a través de un Contrato Social que establezca nuestro propósito claro y reglas de colaboración.

Necesitamos fomentar un ambiente seguro donde la tensión sea bienvenida; si un equipo nunca tiene tensión, es señal de que nadie dice lo que realmente piensa y no expandimos nuestras capacidades, en el gimnasio hay tensión en el músculo para hacerlo crecer.

¿Te gustaría comenzar tu camino hacia un liderazgo que realmente transforme a tu grupo en un equipo de alto desempeño? Te invitamos a unirte a nuestro webinar gratuito donde profundizaremos en estas estrategias y herramientas.

Regístrate haciendo clic en esta liga para asegurar tu lugar.

 

Comentarios

comentarios